En la actualidad, es muy habitual cuando acudes a un supermercado encontrar la fruta encerada. La aplicación de esta capa artificial de cera sobre la superficie aumenta su tiempo de conservación y, en teoría, su acabado brillante mejora la apariencia del producto.  De hecho, según Quiminet “en la actualidad son muchos los mercados que exigen frutas a las que se les ha aplicado este tratamiento porque muchos consumidores asocian el acabado brillante con un producto de mejor calidad.”

Bueno, pues ya tenemos claro cuál en su función. Conservar la fruta más tiempo y “maquillarla” para hacerla más atractiva a los ojos del consumidor. 

Y yo me pregunto, ¿será tóxico o tendrá algún efecto nocivo para nuestra salud?

Después de leer decenas de artículos con cierta controversia al respecto, he llegado a la conclusión de que no necesariamente es nocivo para nuestra salud. Por lo visto, se aplican ceras sintéticas homologadas y reguladas por la UE o también naturales como las que se obtienen de los paneles de las abejas.

Pero lo que si deduzco,  es que no debe ser lo mejor para nuestro cuerpo. En parte porque puede que se conserven naranjas o mandarinas que tal vez ya estén fuera de término (de esto doy fé, y por eso tienen a veces un sabor dulzón pasado) y por otro lado, porque el encerado suele mezclarse con pesticidas o fungicidas para preservarlas de hongos y bacterias.

 

En cualquier caso, he encontrado 2 soluciones al respecto.

1. Puedes llenar un recipiente con agua caliente, añadir una cucharada de vinagre de manzana y bicarbonato por cada litro de agua y dejar la fruta a remojo. Después de unos minutos cepíllala para retirar el agregado artificial.

2. Hacer un pedido aquí, te las recolectamos del árbol y te las envíamos a casa directamente ;P